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miércoles, 26 de marzo de 2014

Motores 2014, el gran fiasco

Estamos cojonudos esta temporada con la retransmisión tanto de la Fórmula 1 como del Campeonato de Motociclismo y aún así tenemos que darnos con un canto en los dientes porque en adelante, será mucho peor. Como de aquí a nada nos van a cobrar hasta por respirar, pues no nos ibamos a librar de pagar si es que queremos ver los motores rugiendo. Aunque eso también es un decir porque rugir, rugir ya ni siquiera rugen. Vaya mierdé con la nueva normativa de la Fórmula 1. Si en años anteriores ya resultaba un tanto aburrido con eso de ver salir a Vettel y olvidarse ya de alcanzarlo, este año resulta soporífero o por lo menos, así me pareció el primer Gran Premio. En cuanto a ruido, parece que está una viendo una carrera de cars. Si a eso le añades que al final cada vez depende todo más de la electrónica, pues joer, que pongan robots para pilotarlos. Porque dónde queda la pericia de los pilotos, ¿en saber darle al botoncito adecuado? Fue penoso ver las primeras vueltas. Coches que arrancaron desfallecidos y se fueron recuperando de a poco y eso si tenías la suerte de que se recuperaran porque Hamilton apenas se estrenó. De lo único que me alegré fue del abandono de Vettel supongo que producto del empacho de años anteriores y también para ser sincera,  porque eso de ser el niño mimado de la escudería, del machaque contínuo a un Weber que a mi particularmente me parecía un buen piloto, del endiosamiento que siempre he odiado en los pilotos sean quienes sean, acabó por generarme un desagrado por el "tetracampeón", que dudo que pueda superar. Pero además de la petardada que suponen ya las carreras por lo dicho, resulta que lo que veas en el podium posiblemente no se corresponda finalmente con la realidad, como ha sucedido ya en este primer Gran Premio (Ricciardo descalificado, vaya gracia!!!), ya que tras la carrera hay que verificar el consumo de combustible. Así que por mi parte, se han cargado la competición. Lo han ido haciendo poco a poco a lo largo de los años pero lo de este ya parece el colmo. Si se trata de experimentar, que lo hagan en otro tipo de carreras, con otro tipo de coches. La Fórmula 1 debería de ser lo que era, la gran competición entre pilotos donde las aptitudes de cada uno se podían apreciar y disfrutar, la competición entre escuderías en la que disfrutar de los motores y la adaptabilidad de los mismos a los monoplazas para sacarles el máximo rendimiento, la competición entre los distintos fabricantes de neumáticos y la pericia de cada equipo a la hora de elegirlos y no que cada vez se fue acotando todo un poco más y ahora no hay forma de disfrutar con nada. Así que cuando decidan que hay que pagar por ver las carreras no seré yo la que lo haga pese a haberlas seguido durante toda mi vida.

Con respecto al motociclismo no me queda más que acordarme de la madre de alguien. Con la gracia de los Grandes Premios en diferido resulta que ya no podemos disfrutar de las sesiones de clasificación y no contentos con eso, el Gran Premio se retransmite a las horas que le sale de los huevos a alguien a quien no debe de gustarle mucho las motos. Para rizar el rizo, deciden retransmitir en diferido justo el primer Gran Premio, cuando uno está deseando ver nuevamente a los pilotos y sus motos. No he visto el horario de los premios en diferido de la Fórmula 1 porque después de lo contado, me preocupa un poco menos, pero lo cierto es que con las motos hay unos cuantos premios en diferido (para mi gusto, demasiados) y la mayor parte de ellos se retransmiten como el primero, los domingos a las doce de la noche hasta pasadas las dos de la mañana. Hombre, teniendo en cuenta que la mitad del país está en paro, el horario posiblemente han pensado que no nos disgusta mucho pero lo cierto es que yo, a estas alturas, aún no he visto las carreras porque el domingo estaba tan cansada que me tuve que ir a la cama sin acabar de verlo y me perdí un duelo Marquez-Rossi que me hubiera deseado disfrutar en directo, como siempre.

Osea, que estamos mejor que queremos. Como con todo.


martes, 25 de marzo de 2014

PPERROS... de caza!!!

Estoy un poco cansada porque llevo unos días sin parar pero no quería dejar pasar el momento para escribir sobre esto. Cuando vas a una manifestación y en tu recorrido pasas al lado de una fila interminable de antidisturbios armados hasta arriba, protegidos de la cabeza a los pies, muchos con mirada altiva a los que parece que les molesta que les dirijas siquiera la mirada, no acabas de entender muy bien el entramado social que tienes ante los ojos porque se diría que todos los que estamos frente a ellos somos considerados enemigos suyos cuando al fin y al cabo somos nosotros los que pagamos sus sueldos y a los que deben de proteger. Les ves tan sumamente parapetados que no puedes evitar sentirte un poco intimidada y agredida por una vestimenta propia de una guerra mientras que tú apenas vas protegida con una sudadera y llevas las manos vacías. Pero lo peor de todo es cuando sigues avanzando y te tropiezas con aquel que encima se mofa de los ciudadanos que no solo reclaman derechos para si mismos sino también para este engendro uniformado que entre risas le comenta a su compañero: mírales, si es que usan léxico de la guerra civil. Y se queda tan ancho y orgulloso con lo cómico que parece resultarle el espectáculo. Y tú, atónita, no sabes muy bien que hacer pero no puedes evitar el deseo incontenido de patearle como seguramente él haría unas horas después con aquellos de los que se reía. Y de ninguna de las maneras me arrepiento de mis sentimientos. No me considero violenta en absoluto. Muy al contrario, cuando me he visto envuelta en situaciones violentas, la mayor parte de las veces he tratado de apartar a la gente a riesgo de llevarme yo las hostias pero lo que si he de reconocer es que hay momentos en los que no hay otra salida posible.

No sé muy bien como comienzan los incidentes en una manifestación porque todos siempre echan las culpas a los de enfrente pero independientemente de quienes empiecen, lo que creo que no se puede negar es que a partir de ese momento se inicia una batalla campal, una guerra en la que todos se defienden y todos atacan. Iba a decir por igual, pero creo que no es comparable la protección con la que cuentan los pobrecillos antidisturbios (armadura corporal, escudos, cascos, botas hasta las rodillas) con la que tienen los que van a pelo (sudaderas, cazadoras, mochilas, deportivas y... algunas capuchas, es verdad). Ni tampoco me parecen comparables las armas que llevan los tristemente tratados antidisturbios (porras, escopetas para bolas de goma, gas lacrimógeno) con las de sus oponentes (piedras, adoquines, algun bate de beisbol y cohetes pirotécnicos). Aún con todo, habiéndote librado por los pelos de verte en medio del berenjenal, si intentas enterarte de qué está pasando realmente en las calles, te encuentras con las noticias de siempre. Los violentos, que no son otros que los ciudadanos, a los policías no se les tacha nunca de violentos quizás porque la violencia es intrínseca a ellos o me lo parece a mi, están masacrando a unos indefensos antidisturbios pese a la ristra de armas que portan. Y las imágenes son horribles. Gente que lanza piedras y aporrea vehículos blindados, contenedores incendiados, cristales rotos y unos pobrísimos policías malheridos que visto lo visto, deberían de plantearse cambiar todas sus armas y protecciones por las de los "violentos" que parecen resultar más efectivas cuando finalmente se presentan las cifras de heridos. Apenas unos pocos subversivos, antisistema y unos muchos policías. Qué triste!!! Tendremos que llevarnos las manos a la cabeza por lo brutal que resultan los chicos que participan en la guerra.

Y qué pasa con los detenidos? Aquí claro solo se pueden presentar cifras de un bando. Porque a los policías no se les puede detener cometan las barbaridades que cometan porque están en su derecho. Es su trabajo. Para eso les pagamos, para que nos detengan, para que nos cacen como buenos pperros y por eso se ríen en nuestra jeta cuando pasamos a su lado, porque saben que nos pueden patear impunemente y es con lo que disfrutan algunos, dando rienda suelta al instinto asesino incapaz de discernir donde está el verdadero enemigo.

Tras las detenciones, los cargos. Y rizando el rizo no se andan con chiquitas, no. Intento de homicidio es a lo que han llegado en esta ocasión. Porque lanzar piedras o adoquines a estos defensores de los ciudadanos es un intento de homicidio pero disparar pelotas de goma a la cabeza de los "salvajes violentos", provocando muertes, pérdidas de ojos, de testículos y demás, eso no lo es. Eso, si acaso se tiene en cuenta como agresión, se queda en un pequeño delito de lesiones sin apenas trascendencia. 

Y así es como estamos. Con lo social patas arriba. Todo desmantelado sin que podamos patalear. Sin defensores de nuestros derechos pero no vencidos. 

Sra. Cifuentes, no tiene usted pperros suficientes para callarnos.


jueves, 23 de enero de 2014

El aborto de Gallardón

Mientras escribía el nombre del post pensaba que no podía haber sido más apropiado ya que este señor es más probable que lo haya abortado su madre, aunque por desgracia para nosotros demasiado tarde, a que lo haya parido. Desde que en 1977 inauguramos el período democrático en este país, se necesitaron nada menos que 33 años (antes se fueron dando pasitos) para que nosotras, las mujeres, dispusiéramos de una ley de interrupción voluntaria y libre del embarazo a la altura de nuestras necesidades. Libertad que no debería haberse cuestionado nunca, que es intrínseca a nosotras pues somos únicamente nosotras las que tenemos la facultad de hacer que se desarrolle un cigoto para convertirse en embrión, posteriormente en feto y finalmente en neonato. Es a partir de este momento cuando se puede hablar, cuestionar, legislar y todo lo que resulte oportuno para proteger esa nueva vida. Antes del parto esa vida no existe más que como parte de la nuestra y somos por tanto nosotras las que debemos decidir si queremos permitir ese desarrollo, si queremos asumir la maternidad, condición muy distinta de la de paternidad y de la que no voy a hablar ahora porque da para un buen ladrillo el tema.

¿Tienen acaso los hombres una idea clara de lo que supone la maternidad para nosotras? Dúdolo mucho. Ni siquiera las mujeres que no han sido madres pueden tener una conciencia clara y exacta de lo que supone. Las implicaciones físicas en sus inicios y psíquicas con posterioridad inherentes al papel de madre no pueden ser valoradas más que por quienes las han experimentado. El resto, puede tener una ligera idea, puede tener una opinión pero en ningún caso debería permitírsele a nadie que no lo haya vivido en sus carnes que legisle sobre un tema que no debería de estar legislado salvo para asegurar que las interrupciones de los embarazos se realicen por personal y centros acreditados de forma que las mujeres dispongan de la atención que se precisa.

Si observamos como se ha ido desarrollando la legislación del aborto a lo largo de los años, veremos que los avances más significativos se produjeron cuando eran mujeres las que tenían la responsabilidad de la ley. Empezando por Federica Montseny, ministra de sanidad en la Segunda República que lo despenalizó para ser nuevamente penalizado en el franquismo, hasta el año 2010 en que por fin se aprobó una ley que nos devolvía la libertad robada con una ministra de igualdad y una ministra de sanidad en el gobierno de Zapatero. Y podemos hacer otra lectura, los avances en esta materia siempre vinieron de gobiernos con ideología de izquierdas puesto que la derecha siempre impone sus criterios restrictivos a todos los asuntos y han de pasar primero por el tamiz cristiano y su empeño por coartar las libertades de todos, cristianos y no cristianos. ¿Quiere esto decir que las mujeres conservadoras, cristianas, católicas y apostólicas no abortan y que por ello a las demás no nos debe estar permitido? Pues no, señores. Como siempre que se trata cualquier asunto relacionado con la religiosidad que impone unas normas de conducta a sus fieles, las normas se las saltan a la torera cuando les viene bien, cuando les resulta necesario, cuando les parece oportuno. Eso si, mantienen la privacidad porque de cara a la galería ellos son fervientes seguidores de la norma y por otra parte, no hay nada que no se solucione con tres padrenuestros que les otorga la absolución de sus pecados. Y así es como viven ellos, con su propia falsedad e imponiendo su criterio al resto como en el caso actual.

Bien, pues de esta forma hemos llegado a estas fechas en las que un gobierno retrógrado, impregnado del catolicismo más exacerbado de toda la democracia, nos devuelve a los tiempos del franquismo en esta materia. Prohibiendo, como siempre, porque es así como gobiernan. No es solo que a ellos les parezca mal el aborto, es que si a ellos no les está permitido abortar porque así se lo impone su iglesia, aquí no aborta ni dios. Porque lo digo yo, como mi padre. Y la opinión de las mujeres les es tan indiferente como las mujeres en si. Ya sabemos, "Cásate y sé sumisa". Y una mierda!!! Y su iglesia se infla de placer con cada retroceso, con cada libertad perdida, teniendo que soportar de esta forma no solo la prohibición del gobierno sino la desfachatez con la que los crecidos clérigos tratan los asuntos. Por supuesto, también de cara a la galería, porque de puertas adentro se permiten el lujo de perpetrar las mayores fechorías, son capaces de destrozar la vida, que ya parece no importarles tanto, de los que en su día fueron unos neonatos que las mujeres trajimos al mundo con todo el amor que la maternidad nos otorga, utilizándolos para su complacencia sin el menor sonrojo ni el más mínimo atisbo de culpa. Son capaces de trivializar el aborto con declaraciones como las del sr. cardenal Sebastián que se está cubriendo de gloria cada vez que abre la boca para opinar sobre algo y que a propósito del aborto dijo: "Todas las mujeres que quieren abortar lo que buscan es quitarse del medio a sus hijos para disfrutar de la vida". En fin, la ignorancia es siempre muy osada y carece de vergüenza.

Pues bien, Sr. Gallardón, seamos honestos. Usted sabe perfectamente que con su ley no va a evitar los abortos, que con ella lo único que hace es poner en peligro la vida de las mujeres que frente a una maternidad no deseada y que es para toda la vida, preferirán jugársela y recurrirán al aborto clandestino como antaño. Ese que se llevó tantas vidas de mujeres por delante salvo las de las afortunadas con poder adquisitivo suficiente como para volver a practicar el turismo abortivo. Pero que imagen más estupenda para su electorado con esta ley. Se habrá ganado un sitio en su cielo cristiano legislando contra natura porque en el reino animal, al que pertenecemos y del que usted es uno de los mejores ejemplos, las hembras se deshacen de sus crías por diversos motivos. Póngase usted a legislar esos asesinatos. Dígales a las monas que matan a sus crías enfermas que tienen que sacar adelante a su descendencia sean viables o no pero déjenos en paz a nosotras, por favor. Preocúpese por el bienestar de los nacidos, por su educación, por su salud y su sanidad, por su futuro, por los niños no deseados y maltratados. Y si quiere preocuparse de nosotras, legislen para que la maternidad no sea una carga como lo es para las mujeres trabajadoras, para que la podamos disfrutar como se merece, para que dispongamos del tiempo que requieren nuestros hijos sin cargar con el estigma de madre-trabajadora en las empresas, para que dispongamos de sueldos dignos con los que alimentarlos. Tiene tanto trabajo por hacer..., que no me explico porque pierde el tiempo con nuestros cuerpos y lo que hacemos con ellos.

Sobre mi cuerpo decido yo.
Sobre si quiero o no ser madre, decido yo.
Sobre el momento en que he de quedarme embarazada, decido yo.
Sobre si he de criar a un hijo con malformaciones o enfermedades, decido yo.

SOBRE LO QUE HA DE SALIR DE MI COÑO, DECIDO YO.


lunes, 2 de diciembre de 2013

Frío helador

Hoy Madrid amanecía helador. Los termómetros marcaban cinco grados bajo cero a las nueve de la mañana y me tocaba patear un poco las calles con asuntos diversos. Iba envuelta en una estupenda bufanda que este año necesito más que nunca y llevaba una buena cazadora pero aún así, el frío me calaba los huesos mientras esperaba que abrieran las puertas de unas oficinas en las que se acumula más gente de la que debiera. La gente a mi alrededor, muchos con menos abrigo que yo,  se quejaba del frío pero allí no se abren las puertas ni siquiera para dar cobijo si no es la hora reglamentaria de apertura. Cuando terminé me zambullí en las calles de Madrid para seguir con las tareas del día y en ese ir y venir de un sitio para otro se me ha ido helando la sangre más allá de lo que la temperatura marcaba. 

Y es que... las calles están llenas de gente pidiendo ayuda. En los semáforos ya no están los típicos mendigos que se veían años atrás con aspecto de desarraigados sociales y en su mayoría inmigrantes. Ahora hay gente a los que aún no ha dañado la intemperie, gente con ropa que todavía conserva el lustre de tiempos mejores no muy lejanos. Estar al abrigo del coche, con la calefacción, mi estupenda bufanda que me hace sentir el calorcito del cariño de quien me la regaló y escuchando música cuando se acercan, te produce cierto sentimiento de culpa o de vergüenza. Yo por lo menos ya no puedo ir diciendo que no. No puedo dar la espalda a esta realidad que vive en las calles. No puedo soportar tanto sufrimiento como están provocando en este país los señores que sean de la ideología que sean se pasean felizmente en sus coches oficiales sin querer ver, sin haber rebajado ni un ápice sus privilegios. Unos porque gobiernan para si y desgobiernan para el resto, los otros, porque en su papel de opositores no se les conoce oposición más que en las palabras que simplemente son papel mojado, imagen nefasta. 

Hoy el ayuntamiento de esta capital, perpetraba otra de sus desvergüenzas. Hacer el exámen a los músicos callejeros. Tres personajes se encargan de poner precio y valor a la música de la calle porque ahora, para valorar el arte tiene que pasar antes por el tamiz del desgobierno y yo, ya no tengo derecho a decidir por mi cuenta si me gustan los sones de mi ciudad. 

Cuando vi nacer esta democracia, todo era ilusión y lo que nunca imaginé fue que dejaríamos que se impusiera una dictadura fascista al abrigo de la misma. Yo no he conocido peores tiempos que los que estamos viviendo. Quizás porque lo que yo viví fue partiendo de la nada ir conquistando libertades. Y aún con todo lo triste que podía ser ese nada, la gente por lo menos tenía trabajo. Será que construimos sin cimientos, que conquistamos y nos dormimos en los laureles. Lo cierto es, que todo está perdido. Los delincuentes y los asesinos salen de las cárceles, los corruptos ni las huelen, la población de a pie, la clase trabajadora, se convierte en delincuente a golpe de ley de seguridad ciudadana cuando resulta que la seguridad ciudadana estaría asegurada si estuvieran encarcelados los que promueven la ley y sus adláteres. Ya no existe el derecho al trabajo, ni a la vivienda, ni a la sanidad, ni a la educación, ni a la defensa, ni al canto, ni a la música, ni a la voz.

Ahora lo único que hay es un frío helador y gente sin techo ni alimento.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Eres un campeón

Estoy encantada de la vida. Mi ex ha decidido casarse nuevamente, algo que ya se barruntaba en el ambiente. Los que ya no están tan encantados son sus hijos, que a la vez son los míos. Y es que han sido los últimos en enterarse. Sí señor, así se hacen las cosas. En tu línea siempre. No creo que yo decida volver a casarme nunca más pero en el hipotético caso, si con alguien hablaría primero y a solas, es con mis hijos. Creo que se merecen ser tenidos en cuenta y aún a sabiendas de que no pondrían ninguna objección, qué mínimo que escucharles. Pero tú no, claro. Con lo cual vuelves a dejarles patente tus prioridades. Y no solo son los últimos en enterarse sino que la noticia se la dan "la parejita feliz" lo cual coarta bastante la libertad para expresar cualquier sentimiento o duda. Cuando mis hijos se enteran por un whatsapp de que han sido los últimos en enterarse y se quejan por ello, su padre les dice que han sido los únicos que se han enterado en directo. De chiste, vamos. Solo faltaba que les hubieran dado la noticia por whatsapp también.

En fin, que mucha felicidad os deseo. Ahora, los temas relacionados con mi ex y mis hijos ya tienen una voz más que no solo opina, sino que impone. Pero bueno, eso ya lo he vivido últimamente y por esa razón, el que tenía que pasar la pensión alimenticia para sus hijos cambió de opinión y decidió que mejor no me la pasaba. Como si el dinero fuera para mi.

Pues eso, que enhorabuena campeón. It's all right.

Como dice la psicóloga con la que hablé un tiempo: Emociones expresadas, emociones superadas. Fin.

martes, 11 de junio de 2013

Destroyer

Fase Destroyer, en esas estamos. Cansada de la actitud de algunas personas. Del puñetero egoismo, de la poca consideración, de la falta de escrúpulos, de la falta de respeto, de ese "me la resbala todo". Pues nada, a mi si que me la resbala. Observo, escucho y paso. A cada cerdo le llega su San Martín, que dicen. Antes se tambaleaban mis cimientos hasta casi perecer por la propia insistencia de querer comprender a la gente, sin conseguirlo. Ahora es algo que decidí no permitir. Procuro entender sin que los cimientos se vean comprometidos. Vive como creas que debe ser tu vida. Si no me interesan tus principios o tu proceder me parece criticable, no mudaré el gesto, ni siquiera lo sentiré porque no merecerá la pena. Creo que se debe caminar por el mundo sin machacar a nadie pese a que la imperfección nos haga cometer errores. Pero un error me parece perdonable y yo por lo menos, utilizo esa vara de medir. Cuando reiteradamente insistes en tus acciones lo perdonable pasa a ser criticable y termina por resultar indiferente. Claro que tus intereses se pueden tener en consideración pero los de los demás no son menos que los tuyos y uno espera que sean tenidos en cuenta de la misma forma en que nos planteamos tu pensar. Las relaciones no dejan de ser un ten con ten. No dejan de requerir cierta empatía. No subsisten si tú siempre eres lo más importante. No avanzan si nunca cedes. Mueren con la perpetua decepción, con la discusión constante, con la ira que parece que te corroe, con el desinterés manifiesto por los sentimientos de los demás. Mueren sin más cuando las tensas hasta desgastarlas.

No me interesas porque nada te importa así que no hay motivo para que me importe a mi.

Me cansé de buscar la forma de convivir pacíficamente, de equilibrar intereses para hacer agradable el trato. Me cansé sin más, así que no sé, quizás ahora te toca a ti demostrar algo o quizás no. Ya no es mi problema. Yo no pienso permitir más armas arrojadizas.

"Sé como el río.
Por más que tropieces con multitud de piedras y arenas...
Sigue fluyendo."

Fluimos.


miércoles, 5 de junio de 2013

Hijos y "padres"

Cuando uno toma la decisión de tener hijos, tiene que ser como fruto de un mínimo de reflexión. No se trata de procrearnos como animales porque lo que traemos al mundo no son animales en el sentido de que requieren de unos cuidados y atenciones por nuestra parte que en otras especies no son necesarios. No salen volando a los dos días. Somos la especie más indefensa y que más precisa de sus progenitores hasta una edad demasiado tardía y tal y como están las cosas, lo tardío ni siquiera tiene una edad determinada. En cualquier caso, si no hicistes la reflexión, te toca apechugar con el resultado de tus actos si es que en tu interior hay un mínimo de humanidad.

Hay una reflexión más casi tan necesaria como la primera. Es la del hecho de con quién los vas a tener. Este hecho se asume como normal cuando tienes una relación con alguien y en muchos casos no te planteas sus capacidades para asumir esa responsabilidad. Lo cierto es que en la mayor parte de los casos, nadie se plantea ni una cosa ni la otra. El tener hijos parece el devenir normal en una relación de pareja y se tienen sin más. Como si todos estuviéramos preparados para asumir el cambio que supone en la vida el tener una responsabilidad que te acompañará hasta el final de los días. 

Después de catorce años de maternidad reconozco que es agotador. Y lo es no solo físicamente sino mentalmente. Cierto es que con los años puede ser un poco más relajado. Que los primeros años de vida de tus hijos no hay tiempo para otra cosa más que para ellos, que continuamente reclaman atenciones de todo tipo y dependen para cualquier cosa de ti. Una se olvida prácticamente de que existe. Ya no hay tiempo para leer, para pegarse una fiestecita, para ir al cine, para viajar, para quedarse en la cama hasta que te hartes, etc. etc. Cuando hay tiempo, lo necesitas para descansar pero es un bien escaso. Habrá gente que lo lleve mejor que otra. En mi caso, además de un trabajo que ya era un poco estresante se unía el haber parido dos niños a la vez pero además, había un tercer problema. En mi adolescencia, cuando pensaba en la maternidad, lo hacía con la idea de tener algún día un hijo pero para mi, sin la necesaria existencia de un padre. Luego cuando crecí, decidí que era mejor no tenerlos. Ni con padre ni sin él. Y al final, cuando la biología empezó a sacudirme el cerebro para que tomara una decisión al respecto, está claro que no tenía la mente muy lúcida porque de todas las opciones, elegí creo que la peor. Decidí tener hijos, con la responsabilidad que eso suponía y que asumí. Pero los tuve con la presencia de un padre en sus vidas y en la mía que nunca lo llegó a ser y que por no ser, ni siquiera fue un compañero en mi vida con el que compartir responsabilidades, trabajo, preocupaciones, ilusiones o cualquier otra cosa que se supone que uno comparte con quien supuestamente está a tu lado porque te quiere y le quieres. Así que, el amor se desvaneció entre decepciones. El amor en la pareja es algo que uno como que tiene asumido que puede desaparecer o por lo menos, a mi en este caso, es algo que ya no me preocupa lo más mínimo. ¿Pero el amor a los hijos? ¿No es un sentimiento que nace en el momento en que vienen al mundo? Yo no tengo ninguna duda sobre esto, pero los tíos, ¿lo sienten igual? Pues visto lo visto, parece que no. Seguro que hay hombres que se desviven por sus hijos, no lo dudo pero supongo que mis hijos, no tendrán nunca esta opinión de su padre. De niños, son más inconscientes ante la realidad. Si sus necesidades están atendidas y su padre y su madre están alrededor, no le ponen nombre al responsable de que sus vidas sean como son. Si las circunstancias hacen que su padre y su madre ya no convivan juntos, empiezan a ser evidentes las diferencias y cuando comienzan a hacer uso de la razón, la dececpción, también se aloja en sus corazones. 

Padre, según el DRAE en sus dos primeras acepciones, es el varón o macho que ha engendrado o el varón o macho respecto de sus hijos. Tan escueta la definición como escuetos son algunos padres que creyeron sus obligaciones cumplidas al dejarnos un espermatozoide o dos, de regalito. La palabra PADRE es un título que hay que ganarse con amor y dedicación. Cuando reiteradamente los intereses del padre están por encima de los de los hijos sin importar las consecuencias que esto tiene sobre ellos, no se merece uno el título ni con minúsculas siquiera.

En mi vida hay cosas que me duelen. Me duele lo que supone en mi vida personal el compensar estas carencias que tienen mis hijos pero me duele mucho más la triste suerte que han tenido al tenerte como padre. No sé cuando veremos esta situación superada, cuando llegará el día en que no nos afecte a ninguno tu egoismo. Supongo que queda muy poco ya porque cada vez somos todos un poco más independientes. Un día te dije que te arrepentirías de lo que te estabas perdiendo pero me equivoqué. Ni te importa lo que te has perdido ni lo que te vas a perder.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Harta de respetar - Nacionalismos

De un tiempo a esta parte se ha desatado una furia en las redes sociales por el nacionalismo y muy particularmente por el catalán del que tan astutamente se hizo abanderado el Sr. Mas. Dale carnaza al pueblo, hazles creer que la independencia es posible, véndeles la idea de que el estado central os está sangrando. Jaléales para que salgan a las calles exigiendo su autodeterminación y así evitarás que se critique la nefasta gestión de la Generalitat. Mantenlos entretenidos con una bicoca y te puedes echar a dormir sin que las voces se levanten en tu contra. Y así andan todos. Llenando las redes de cartelillos o frases ridículas proclamando su idiosincrasia.

Veamos. Independientemente de ese “tan alto” porcentaje que os parece tan injusto con el que os creeis que manteneis a toda España, y del que luego hablaré, hay algo que se os olvida. Vosotros teneis unos presupuestos, como todo hijo de vecino. Los teneis a priori, es decir, conoceis perfectamente de lo que disponeis y es vuestra labor el saberlos gestionar. Sin embargo, vuestra deuda va aumentando a pasos agigantados y en el 2012 habeis incrementado vuestro endeudamiento un 20,6% con respecto al 2011 (no está nada mal, más de 50.000 millones de euros). Además de gastaros lo habido y por haber, habeis solicitado rescate al Estado Central que os ha entregado en el 2012 cerca de 5.000 millones de euros más y pretendeis solicitar otro rescate en el 2013. Qué haceis con el dinero, por Dios!!! Es culpa del Estado Central, no me lo digas, que os gestiona mal vuestro sueldo.

Bien. No voy a llenar esto de cifras que claramente os sacarían de vuestro error. A vosotros, pobres incuautos que os considerais tan maltratados. Ni voy a realizar comparativa alguna con ninguna otra Comunidad aunque se podría hacer con muchas. El que quiera, que se lea este artículo: Comparaciones Odiosas y saque las conclusiones oportunas sobre lo que cada Comunidad recibe y al loro con Cataluña.

Con respecto al porcentaje que aportais y del que dije que hablaría después, se lo voy a dejar a la gráfica, que tiene menos mala hostia que yo y es mucho más clara.

  

No sois los que más aportais pero sí los que haceis más ruido. Y a mí, vuestro ruido empieza a cansarme ya. Creeis además, bueno, os han vendido la moto, de que la independencia de vuestro territorio al que os gusta llamar pais cuando nunca pasásteis en la historia de meros condados, os va a generar más prosperidad. Pues no sé, sinceramente, a veces preferiría que os apañárais por vuestra cuenta (previo pago de lo que debeis, por supuesto) y dejar de escuchar tantas lamentaciones y tantos "Visca Catalunya lliure!!!". ¿Libre de qué?

No soporto los nacionalismos. Ya lo he dicho en alguna ocasión. Todos se creen particularmente especiales y con derecho a autodeterminarse por hechos tan absurdos como el tener unas costumbres diferentes, que no son ni mejor ni peor que otras. Por tener un idioma distinto que no ahonda más que en la propia "endofilia" y que os empeñais en imponer a cualquiera que, por gusto o por obligación, no tiene más remedio que habitar en vuestra Comunidad. No admitís y por tanto, no dais opción, para que líbremente se opte por una educación en el idioma de este país que se llama España y que sigue siendo el vuestro aunque os pese. Hay que comulgar con ruedas de molino te guste o no. Como si todos los habitantes de esa "Catalunya Lliure" fueran catalanes y no os hubiérais aprovechado de la inmigración de otras Comunidades más desfavorecidas. La palabra solidaridad os resulta extraña más allá de vuestras fronteras. Todo para nosotros porque es nuestro. Sois tan ridículos que hasta gastais el dinero que no teneis en poner "embajadas catalanas" (espera, que me da la risa) en el extranjero. 

Así que por todo esto y unas cuantas cosas más, estoy harta. Harta de respetar las ideas de aquellos a los que se os llena la boquita de espíritu catalán y de sentirme agredida con vuestros cartelitos y vuestras frases. Harta de callar y de no entrar al trapo en conversaciones evitando enfrentamientos que harían seguramente imposible la amistad que tengo con algunos. 

Un día dije a propósito de una gilipollez catalanista que me soltaron:

Recuerda: A veces es mejor el silencio que soltar una soplapollez sin fundamento. Otras veces, el silencio es la mejor actitud para ahorrarse tiempo y mosqueos. No me toques los webs!!!

Pero no se dieron por aludidos. 

Yo también reclamo la autodeterminación, pero para mi. Porque yo lo valgo, ea.


martes, 30 de abril de 2013

Gobierno del Terror

Cuando al puto gobierno de este país se le llena la boca con su legitimidad  o tratando de afirmarse con que ha recibido el voto de la mayoría y demás mierdas que nos toca escuchar, habría que recordarles lo siguiente:

Elecciones 20-N 2011 (Qué podía salir de ahí con semejante facha, digo fecha)

- Censo de votantes: 35.779.208
- Votaron al PP: 10.830.690
- No votaron al PP: 24.948.518

En esta última cifra están agrupados los votos a otras formaciones políticas, las abstenciones (que no son pecata minuta, cerca de los 10 millones), los nulos y los votos en blanco. Y si te apetece recordar los datos, los puedes ir a buscar como he hecho yo y cabrearte un poco más.

Menos de una tercera parte de los españolitos en edad de votar os entregó el puñetero voto que os acomodó en una absurda mayoría absoluta que os da carta blanca para hacer y deshacer a vuestro antojo. Ciertamente no es la primera vez que ocurre en nuestra triste democracia. Unas veces con vosotros y otras veces con los otros, pero es el pan nuestro de cada día en este país más interesado por el fútbol que por la capacidad como mínimo de alimentarse que nos puedan dar o quitar. Y precisamente por eso, porque nos, perdón, os gusta más el fútbol, vamos alegremente los domingos que nos toca  votar como si fuera una fiestecilla estúpida en la que coges un papelillo que doblas e introduces por una ranurita sin ser consciente mínimamente de que estás arrojando tu vida a la urna. Ya ves, una urna es también la caja en la que se depositan las cenizas de los  cadáveres humanos. La mayoría de los votantes lleva años fluctuando entre dos esperpentos que nos han estado gobernando casi desde que la democracia es. Ejecutas el voto del castigo o juegas al pinto, pinto. El caso es que te importa un huevo porque siempre habrá opción de cambiar en las siguientes. Esto es Españistán. No sé si después de todo, si visto lo visto, te habrás enterado en esta ocasión de que este juego no vale porque no estábamos jugando. A lo mejor te has enterado porque te has quedado sin trabajo, que no sería de extrañar. O porque ya no puedes salir de vacaciones, que dentro de lo malo, es de los males menores. O quizás alguno de tus amigos, familiares o conocidos se ha arrojado por un balcón o se ha quemado a lo bonzo, que este sí que es un gran mal porque tú, que jugabas a votar, eres responsable de su muerte.  ¿O a lo mejor te crees que no?

No era esto de lo que pretendía hablar, pero es que tanta irracionalidad política nos está haciendo un daño irreparable que duele en el alma a diario y como mínimo hay algo más de 10 millones de personas que son responsables de tanta barbaridad por mucho que algunos ahora se sientan estafados. ¿Estafados porqué? ¿Acaso algún político de este país en lugar de prometer, explica? ¿Quizás tenías alguna idea de cómo iban a solucionar? ¿Es la primera vez que mienten o es que tú prefieres olvidar? Pues no y precisamente por eso, porque nunca dicen el cómo, deberías como mínimo pensar, qué intereses defiende cada uno. Porque una derecha fortalecida se convierte en dictadura fascista que ahogará las libertades y se enriquecerá a costa de tu trabajo o a costa de dejarte sin él. Cualquier cosa con tal de no perder su capital, que es suyo y nunca tuyo.

En fin, de lo que pretendía hablar era del hecho de que un gobierno puede sentirse legítimo siempre que los que no le votaron se lo permita. Como en otras ocasiones, que sin estar de acuerdo con las políticas que se siguen, hemos aguantado el chaparrón como buenamente hemos podido y rara vez hemos alzado la voz. Pero no es el caso, señores del PP. Hay cerca de 25 millones de personas que están en su contra a priori, sin contar con sus "estafados" que particularmente me la pelan. Ojalá fueran estos los deshauciados o los parados, los curritos que viviendo con lo justo, los del pinto pinto, les fueron a votar.  No señores, en esta ocasión, sí que estamos alzando la voz y cada día tienen ustedes a más gente en la calle que les recrimina su proceder en todos los ámbitos, que no es que se equivoquen en una cosa, es que no hay una sola que hayan hecho bien. Atacan a los ciudadanos por todos los flancos posibles, haciendo oídos sordos, despreciando a los que les votaron y a los que no. Porque señores, cuando ustedes se hacen con el poder, gobiernan para todos y no en contra de todos. Puede uno errar, claro, pero no estar errando de contínuo. Puede uno pedir un sacrificio, pero no pedirlos todos. Puede uno robar (porque ya se ha visto que pueden y eso lo hacen fenomenal), pero no llevárselo todo. Puede uno mentir, pero no hacer de la mentira su credo con el que nos hacen comulgar a diario. Somos cerca de 25 millones de personas que no somos gilipollas, porque si lo fuésemos, les hubiéramos dado nuestro voto. Somos cerca de 25 millones de personas que están ya hartas de aguantar. Muchas de ellas lo han perdido todo, otras muchas están en el umbral y el resto, con la certeza que de seguir así, ellos también se verán igual.

Ustedes pueden seguir con su soberbia dictatorial alimentando el polvorín sobre el que descansan. Ignorantes parece ser, de que cuando la gente ya nada tiene que perder, es cuando pierde la cabeza porque el miedo también se perdió. Es lo que tiene el Gobierno del Terror. Al principio mueren ciudadanos pero  finalmente serán  sus cabezas las que veremos rodar. ¿O como piensan contenernos un par de años más?

(Puede dar la sensación de que esta realidad que vivimos me es ajena y deambulo indiferente porque apenas despotrico en este lugar, pero es más un deseo de no emponzoñar este rincón que de falta de motivos)


El miedo va a cambiar de bando