¿Cuantas cosas crees que deberías de cambiar en ti?
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martes, 4 de marzo de 2014
La pareja perfecta
Jajaja. La gente está fatal y yo posiblemente también por interesarme por semejantes cosas pero no lo he podido evitar. Al leer el titular me ha venido a la mente la historia sobre la que escribí hace unos años. Esa del bote de laca que publiqué en el Amanecer y que nos hizo reir un rato largo. Y después de leer la noticia he llegado a la conclusión de que ambos dos harían la pareja perfecta. Pero no por ninguna relación extraña entre el orto del uno y la otra sino por lo "accidentado" de sus vidas.
Lo mejor de la noticia: Cuando el cirujano hizo la primera incisión se escuchó un gran “pop” al salir el aire retenido. Como el anuncio de las Pringles "cuando haces pop, ya no hay stop". Y lo curioso que es el cerebro, oye porque de repente he visualizado un bote de Pringles atravesao en el abdomen de la pobre mujer. Lo que yo digo, tienen más en común de lo que se piensan...
Qué accidentado es esto del vivir.
Y como banda sonora para esta historia de amor que mejor que Rafaella Carra. Ya lo dice ella: En el amor todo es empezar (ya sea con un bote de laca o un compresor) y por si no fuera suficiente... Explota, explota mi corazón.
Mejor me voy para ver si se me airean las neuronas.
Mejor me voy para ver si se me airean las neuronas.
miércoles, 26 de febrero de 2014
Un quejío estremece las guitarras y los corazones
Esta mañana se nos atragantó el desayuno al conocer la muerte de Paco de Lucía. Uno no piensa nunca que los genios vayan a morir, no deberían. El talento debería estar premiado con la inmortalidad para un disfrute eterno porque no vale solo con saborear su obra. Es preciso, como en el caso de Paco de Lucía, saborear su persona, dejarse embrujar por su sentido. Ese que le salía del alma y se materializaba entre acordes, punteos y rasgueos de cuerdas. Ese que no podía dejarte indiferente aún cuando el flamenco no sea tu debilidad. Desde luego la mía no lo era pese a que durante unos años de mi vida viví largas temporadas en tierras flamencas y me vi envuelta por el guitarreo y el cante que surgía espontáneo en cualquier rincón y sin duda, a veces, resultaba fascinante comprobar como corre por las venas de algunas personas y lo exteriorizan con un sentir que les sale de las entrañas. Un ambiente donde sin duda, tanto Camarón como Paco de Lucía eran los maestros, los inalcanzables, los genios.
El flamenco se quedó cojo con la pérdida de Camarón porque ambos dos lo sustentaban y lo elevaban. Mañana, cuando enmudezca la guitarra del maestro tras el homenaje que se le rinde hoy en las emisoras de radio que al hablar de música saben de lo que hablan, el flamenco se habrá desplomado en el vacío. Porque vacío es lo que queda cuando los genios nos abandonan.
Sé que homenajearle con Entre dos aguas es irse a lo fácil con tanto como ha creado este hombre pero siempre me pareció uno de los ejemplos de virtuosismo, de derroche del sentido...
NOTA - Me resulta muy curioso que teniendo en cuenta que entre mis contactos de Facebook más del noventa por ciento lo son por la música, apenas tres o cuatro han hecho alusión a la noticia. Los demás..., siguen con el rollo de siempre lo que aumenta aún más lo cansino que me resulta el pasearme por allí.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Frío helador
Hoy Madrid amanecía helador. Los termómetros marcaban cinco grados bajo cero a las nueve de la mañana y me tocaba patear un poco las calles con asuntos diversos. Iba envuelta en una estupenda bufanda que este año necesito más que nunca y llevaba una buena cazadora pero aún así, el frío me calaba los huesos mientras esperaba que abrieran las puertas de unas oficinas en las que se acumula más gente de la que debiera. La gente a mi alrededor, muchos con menos abrigo que yo, se quejaba del frío pero allí no se abren las puertas ni siquiera para dar cobijo si no es la hora reglamentaria de apertura. Cuando terminé me zambullí en las calles de Madrid para seguir con las tareas del día y en ese ir y venir de un sitio para otro se me ha ido helando la sangre más allá de lo que la temperatura marcaba.
Y es que... las calles están llenas de gente pidiendo ayuda. En los semáforos ya no están los típicos mendigos que se veían años atrás con aspecto de desarraigados sociales y en su mayoría inmigrantes. Ahora hay gente a los que aún no ha dañado la intemperie, gente con ropa que todavía conserva el lustre de tiempos mejores no muy lejanos. Estar al abrigo del coche, con la calefacción, mi estupenda bufanda que me hace sentir el calorcito del cariño de quien me la regaló y escuchando música cuando se acercan, te produce cierto sentimiento de culpa o de vergüenza. Yo por lo menos ya no puedo ir diciendo que no. No puedo dar la espalda a esta realidad que vive en las calles. No puedo soportar tanto sufrimiento como están provocando en este país los señores que sean de la ideología que sean se pasean felizmente en sus coches oficiales sin querer ver, sin haber rebajado ni un ápice sus privilegios. Unos porque gobiernan para si y desgobiernan para el resto, los otros, porque en su papel de opositores no se les conoce oposición más que en las palabras que simplemente son papel mojado, imagen nefasta.
Hoy el ayuntamiento de esta capital, perpetraba otra de sus desvergüenzas. Hacer el exámen a los músicos callejeros. Tres personajes se encargan de poner precio y valor a la música de la calle porque ahora, para valorar el arte tiene que pasar antes por el tamiz del desgobierno y yo, ya no tengo derecho a decidir por mi cuenta si me gustan los sones de mi ciudad.
Cuando vi nacer esta democracia, todo era ilusión y lo que nunca imaginé fue que dejaríamos que se impusiera una dictadura fascista al abrigo de la misma. Yo no he conocido peores tiempos que los que estamos viviendo. Quizás porque lo que yo viví fue partiendo de la nada ir conquistando libertades. Y aún con todo lo triste que podía ser ese nada, la gente por lo menos tenía trabajo. Será que construimos sin cimientos, que conquistamos y nos dormimos en los laureles. Lo cierto es, que todo está perdido. Los delincuentes y los asesinos salen de las cárceles, los corruptos ni las huelen, la población de a pie, la clase trabajadora, se convierte en delincuente a golpe de ley de seguridad ciudadana cuando resulta que la seguridad ciudadana estaría asegurada si estuvieran encarcelados los que promueven la ley y sus adláteres. Ya no existe el derecho al trabajo, ni a la vivienda, ni a la sanidad, ni a la educación, ni a la defensa, ni al canto, ni a la música, ni a la voz.
Ahora lo único que hay es un frío helador y gente sin techo ni alimento.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Un poco de bisexualidad
Creo que ha sido hoy cuando he leído un artículo relacionado con la bisexualidad. Como artículo que era, no podía explayarse demasiado pero aportaban algunas cosas curiosas además de los sentires de algunos bisexuales. Hacían también referencia a Freud, que no sé muy bien porqué es necesario nombrarlo en según qué casos. Como si la sexualidad entendida fuera de los cánones habituales, léase heterosexualidad, tuviera que apoyarse en las palabras de alguna eminencia para darle así cabida en la sociedad como algo lícito. Vamos a seguir el ritual. Decía Freud algo así como que todos somos bisexuales en potencia y yo particularmente sin haber leído a este señor y desconociendo su planteamiento, en esto por lo menos, le doy la razón. Si me preguntan por mi orientación sexual, debería contestar heterosexual puesto que esas han sido mis relaciones pero para ser honesta, siempre dudo sobre si esa es la respuesta correcta. Si no he diversificado mis relaciones sexuales es porque no he encontrado una mujer que me satisfaga hasta el punto de tener una relación con ella, pero no porque las descarte. Si preguntas a los demás y planteas la opción de la bisexualidad en muchos casos se sienten ofenfidos sin saber muy bien qué es lo que les resulta tan molesto. ¿Acaso eres más o menos persona porque te guste alguien de tu mismo sexo? ¿Lo que valoras del sexo contrario, está reñido con el tuyo? En algunos casos, tengo claro que si pero en la mayoría, lo dudo bastante. Sin embargo, muchos se irritan como si les estuvieras faltando al respeto con la pregunta.
En el artículo lo que me ha llamado la atención es que un chico hacía la siguiente pregunta: ¿cuantas chicas querrían tener una relación con un chico bisexual? No sé... ¿Yo? Supongo que está asumiendo a priori algo que desconozco porque al fin y al cabo que una chica (heterosexual) se enamore de un chico bisexual entra dentro de lo normal, digo yo. Es como si te preguntan: ¿cuantas chicas querrían tener una relación con un chico carpintero? Pues hombre, hoy es carpintero pero antes lo mismo fue electricista pero el chico sigue siendo el mismo si es que te gusta como persona. Mañana puede ser nuevamente electricista y quizás a ti te siga gustando aunque te dé calambre pero también es posible que él decida ser carpintero toda su vida si está a gusto. ¿Piensa la gente acaso que por el hecho de que te puedan también gustar las personas de tu mismo sexo se abandona al sexo contrario por una cuestión de necesidad fisiológica o similar? No sé, quizás me estoy metiendo en un jardín que me resulta desconocido. Quizás cuando el chico planteaba la pregunta no se refería a una relación amorosa sino a un contacto sexual, pero aún así, tampoco veo el problema por ningún lado. No creo que te vayas a sentir peor follada por el hecho de que el chico sea bisexual. No sé, la pregunta me ha resultado chocante del todo y se me quedó bailoteando en el cerebro pero supongo que si la plantea es porque le ha supuesto algún problema. No solo planteaba la pregunta asumiendo que serían pocas las chicas dispuestas a una relación de ese tipo sino que planteaba el hecho de que en el caso de que accedieran, luego se tenían que enfrentar a las opiniones de la familia, los amigos o el trabajo. No sé, joer, yo no voy con un cartel colgado cada vez que tengo una relación con alguien para que mi familia, amigos o compañeros de trabajo sepan cuales son las orientaciones sexuales de mi pareja. Pero vamos, en el caso de que se supiera, ¿porqué dejar que te afecte lo que opinan los demás?
Quizás yo vea las cosas muy sencillas y en realidad no lo son. Lo único que sé o que creo, es que lo que no es sencillo es mantener las relaciones y esa complicación no está relacionada con la inclinación sexual de cada uno sino con "tú y yo" como personas.
Y a todo esto. Lo mismo he tenido alguna experiencia con algún bisexual y ni siquiera me he enterado. A ver si puede ser que algún día nos libremos de las etiquetas.
Y a todo esto. Lo mismo he tenido alguna experiencia con algún bisexual y ni siquiera me he enterado. A ver si puede ser que algún día nos libremos de las etiquetas.
martes, 22 de octubre de 2013
Entre todos: una terapia
No tengo costumbre de ver la TV salvo programas muy contados y por supuesto, la F1 y el Motociclismo que son una constante en mi vida casi desde que tengo uso de razón. Algunos programas los he descubierto gracias a otras personas y este es el caso del programa que me sirve casi a diario de terapia. Emiten en esta televisión que supuestamente es de todos pero de la que se ha adueñado de forma grotesca el gobierno que nos toca padecer y sufrir a diario, un programa que como siempre, porque somos así, porque hay tantas cosas criticables en estos momentos que parece que nada puede ser valorado positivamente y se busca siempre lo negativo para enfangarlo, un programa cuya finalidad no es más que la de ofrecer ayuda a tanta gente que está atravesando momentos desesperados como consecuencia no solo de la crisis, sino de la incompetencia del gobierno para lidiar con ella. El programa no es más que un vehículo para los que piden (en muchos casos avergonzados por tener que llegar a eso) y para los que están deseosos de ayudar y de dar. El programa se llama Entre todos y es para mi una terapia más de las que hago de forma habitual. No sólo me sirve para liberar emociones, por un lado no puedo evitar que se derramen lagrimones de pena y dolor ante las calamidades que muchas familias están padeciendo. Y por otro, vuelvo nuevamente a llorar de felicidad cuando se consigue aliviar las penas y ofrecer un respiro a aquellos que no tienen para dar de comer a sus hijos, los que no tienen un techo o están a punto de perderlo, los que no pueden pagar las terapias de sus hijos enfermos, los que intentan emprender un negocio para salir de su situación con su propio esfuerzo pero no consiguen de los Sres. Banqueros la más mínima ayuda mientras que nosotros les hemos regalado por imposición toda la que ellos necesitaban. Y además me sirve para recobrar la confianza en la gente y entender que quizás no están dispuestos a levantarse en las calles, algo de lo que me he quejado a menudo, que no gritan lo suficientemente alto que estamos hartos del mamoneo en que se ha convertido este país, que si no lo hacen tendrán sus motivos y puede ser que yo no los entienda, pero sin duda, todos los días veo miles de euros e incluso cientos de miles de euros que se entregan de forma desinterada unos a otros. Gente que no se conoce de nada, gente que aún tiene corazón, gente que siente amor por el prójimo porque sí, gente que disfruta dando y ayudando.
A este programa se le critica que vende las miserias de la gente, que se hace un espectáculo con la pena. Pero dejémonos de sandeces y de agarrarnos a la puñetera crítica por costumbre. Si el que tiene un problema no lo cuenta, ¿como puede recibir lo que necesita? Si no sabemos lo que les pasa, ¿como vamos a ayudar? Si creeis que la miseria no se debe mostrar, sois igual que vuestros/nuestros verdugos que pretenden vendernos un país que levanta cabeza con las cifras de cualquier cosa menos las de la economía familiar. Esos más de seis millones de parados, no son un número que es como se nos suele tratar, sino seres humanos con una vida a sus espaldas y una realidad en muchos casos grotesca y de la que no son responsables. No basta con asumir que estamos mal y quejarnos por ello, es necesario conocer cómo de mal estamos, ponernos en la piel de los otros, entender el sufrimiento y la impotencia. Seguro que si eres de los que salen a la calle, gritarás más fuerte por ti y por ellos. Seguro que si aún te queda un poco de humanidad, desearás dar aunque solo sea por ver una sonrisa en su rostro, o un brillo de esperanza en un ojos que lloran de agradecimiento. Y es que si no das, no conocerás nunca la dicha que produce tu gesto tanto en ellos como en ti.
Uno además descubre que los que dan, casi siempre son los que menos tienen. Después de un par de meses de ver el programa puedo decir que un porcentaje muy elevado de la gente que ayuda a los otros son mayoritariamente parados y jubilados, o gente con pequeños negocios a los que tampoco les van muy bien las cosas. Por aquí no aparecen los millonarios que tanto bien podrían hacer. Aquí salen algunos niños que rompen sus huchas para dar los 20€ que tienen ahorrados (y ole por los que inculcan esos valores en ellos). Saber que se han recibido más de 800 llamadas para ayudar a una persona, ver como alguien se desprende de más de seis mil euros de sus ahorros para ayudar a unos niños que viven malnutridos en la otra punta de España, no puede menos que conmover y yo doy todos los días las gracias por descubrir que aún hay gente maravillosa en este mundo para los que el dinero tiene el valor que todos deberíamos darle.
Yo no tengo nada que criticar a este programa sino todo lo contrario. No son más que meros intermediarios a través de los cuales fluye la felicidad desde un extremo al otro.
Uno además descubre que los que dan, casi siempre son los que menos tienen. Después de un par de meses de ver el programa puedo decir que un porcentaje muy elevado de la gente que ayuda a los otros son mayoritariamente parados y jubilados, o gente con pequeños negocios a los que tampoco les van muy bien las cosas. Por aquí no aparecen los millonarios que tanto bien podrían hacer. Aquí salen algunos niños que rompen sus huchas para dar los 20€ que tienen ahorrados (y ole por los que inculcan esos valores en ellos). Saber que se han recibido más de 800 llamadas para ayudar a una persona, ver como alguien se desprende de más de seis mil euros de sus ahorros para ayudar a unos niños que viven malnutridos en la otra punta de España, no puede menos que conmover y yo doy todos los días las gracias por descubrir que aún hay gente maravillosa en este mundo para los que el dinero tiene el valor que todos deberíamos darle.
Yo no tengo nada que criticar a este programa sino todo lo contrario. No son más que meros intermediarios a través de los cuales fluye la felicidad desde un extremo al otro.
viernes, 7 de junio de 2013
Niños-Paquete
¿Para qué tanta normativa con que los niños deben viajar en los asientos traseros de los coches con sillas homologadas y los cinturones puestos si luego hay padres que los llevan como paquete en las motos con las piernas colgando que ni de lejos llegan a los estribos con lo que no hay ningún tipo de sujección y apenas van agarrados a sus padres?
Me parece tremendo cada vez que los veo y de una irresponsabilidad que ralla con el delito, que digo yo que lo será. Pero ahí están. No hay día que no vea a alguno camino de los colegios. Jugándose la vida de los hijos. Abandonados a la suerte.
viernes, 24 de mayo de 2013
La leyenda del hilo rojo
"Cuenta una leyenda oriental que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado a sus respectivos meñiques. El hilo permanece siempre atado, a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa que pases mucho tiempo sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá. Este hilo viene contigo desde tu nacimiento y te acompañará, más o menos tenso, más o menos enredado, a lo largo de toda tu vida.
El origen de la leyenda es chino: allí cuentan que el Abuelo de la Luna sale cada noche a conocer a los recién nacidos y atarles el hilo rojo que decidirá su destino.
Aunque no habla exactamente de amor -hay variantes sobre padres e hijos adoptados, o sobre amigos incondicionales- en Japón la historia se aplica a los enamorados, y el Hilo Rojo ( ellos le llaman Unmei No Akai Ito) viene a ser como Cupido.
Existe una leyenda al respecto, según la cual hace muchos, muchos años el emperador de Japón era un niño joven e impaciente. Quería conocer cuanto antes a la mujer a la que estaba predestinado, y enterándose de la existencia de una vieja bruja que era capaz de ver los hilos rojos de todas las personas, le mandó llamar y le ordenó que siguiera su hilo hasta el final. La vieja obedeció, y emprendió el camino, seguida del joven emperador. Tras un largo y agotador recorrido, llegaron a un mercado de una ciudad lejana, y la vieja señaló a una campesina con un bebé en brazos. El emperador al ver el resultado enfureció, y empujó a la campesina con fuerza. El bebé cayó al suelo y comenzó a llorar a causa de la herida de su frente.
Pasados unos cuantos años, el emperador buscó esposa aconsejado por su corte, y se le habló de una preciosa joven, hija de un general de su ejército. La mandó llamar, y al retirar el velo que le cubría la cara, el emperador quedó impresionado por su belleza, sólo ensombrecida por una fea cicatriz en la frente."
* * *
¿Ande está esa vieja bruja que ve los hilos rojos? A este paso, me voy a encontrar la predestinación en el geriátrico. El Abuelo de la Luna cuando me colocó el hilo rojo debió de irse de farra varios días y lo fue enredando tanto por el camino que yo no hago más que atascarme en nudos que no sirven más que para que pierda el tiempo en deshacerlos y volverme a enredar. Y así pasan los años en un peregrinar absurdo a través del hilo. ¿Has visto como está? Se enrosca mil veces. ¿No podía haber ido la Luna misma a colocarme el hilo que yo sé que se lleva mejor conmigo? Bueno, quizás mi hilo sea como el de los demás. Quizás la gente, harta de desenredar se queda en alguno de los nudos. Yo prefiero esperar a ver que me depara el final del hilo porque de esta forma el camino recorrido tendrá un sentido. Todo tendrá sentido.
Mientras tanto, hoy viernes, empieza uno de esos findes que no sé si calificar de relax. Como los de antaño. Silencio en la casa y sin horarios, aunque esta vez con muchas cosas por hacer que quizás puedan esperar. Por si acaso..., beer & music. Y el hilo rojo, pues que espere también. Total...
Este tema no habla de ningún hilo rojo pero sí de una tierra roja. Quizás es por la que hay que caminar para seguirle la pista al hilo. Yo hoy no pienso caminar nada.
Glorious Din - Red Dirt (1986)
jueves, 7 de abril de 2011
Amar más y querer menos
El otro día escuché en la TV en una película a la que no estaba prestando mucha atención, una pregunta tonta (que no sé muy bien cual era) pero que obtuvo una contestación que pareció encantar a la protagonista, porque se saldó con un "porque te quiero" y a mi me dejó un poco perpleja. No me parecía que fuera la contestación a la pregunta, pero pensé que en realidad muchas veces se echa mano de esa expresión para zanjar los temas o dar por aclaradas muchas situaciones y me enredé un poco en pensar en el sentido/interpretación que damos a estas frases.No es muy habitual que la gente utilice la expresión te amo, parece como que suena un poco cursi y es más habitual que si tienes suerte y estás entre los afortunados a los que dedican expresiones de este tipo, lo que te digan, sea el típico te quiero.
Personalmente opino que decir te quiero encierra cierto componente egoista por la palabra en sí. Trasladas al otro un deseo personal de poseerlo y que no se diferencia mucho del deseo de posesión de cualquier otro objeto que te resulte agradable y que quieras para ti. Ese la maté porque era mía es, la mayor parte de las veces, la consecuencia de muchos de estos te quieros. Y ese querer, es en muchos casos, un deseo inútil de hacer que el otro sea lo que a ti te gustaría, para poder seguir queriéndole, para poder considerarlo parte de ti y de alguna forma, de tu propiedad. Querer acaba frustrando al que quiere y al que es querido, ya que un te quiero no es más que un intento por recibir.
Decir te amo, tan en desuso en nuestro idioma, me parece la demostración más clara de lo que en verdad debería ser el amor. No estás comunicando ningún deseo, tan solo un sentimiento que te provoca el otro. Un sentimiento que te produce su individualidad, sin pretensiones de ningún tipo donde el respeto y la aceptación, marcan muchas veces la diferencia entre ese amar y ese querer. Un te amo no es más que el deseo altruista de dar y es por todo esto por lo que el amor te reporta las satisfacciones que no te reporta el querer.
Yo creo que deberíamos aprender a usar las palabras en su justa medida y si no es así, habrá que aclarar cada vez que te digan te quiero, qué es lo que realmente te están diciendo. Por si acaso hay que salir corriendo... xD
Boys Of Scandinavia - Why Do You Love Me (2005)
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